CONOCE LAS CONTRAINDICACIONES DEL FLOSSING
FLOSSING

CONTRAINDICACIONES DEL FLOSSING

¡Esta entrada es la más importante de todas sobre flossing! Conocer las contraindicaciones del flossing va a aumentar en gran medida la seguridad de esta fabulosa herramienta, disminuyendo el riesgo de aparición de efectos adversos. ¿Quieres saber cuáles son estas contraindicaciones? ¡Vamos a por ello!

¿Qué son las contraindicaciones?

Una contraindicación es una o varias condiciones que aumentan los riesgos sobre la salud con una determinada técnica de tratamiento, pudiendo llegar a  ser perjudiciales. 

Las contraindicaciones pueden estar en relación a las características individuales del paciente, el contexto clínico en el que se aplica el flossing y en la propia herramienta. Esto también ocurre con otras herramientas, por ejemplo, con el entrenamiento oclusivo o con la punción seca

Un ejemplo claro sería la aplicación del flossing en personas que son alérgicas al látex, puesto que la mayoría de las flossband o bandas elásticas para aplicar flossing están compuestas de este material

Sin embargo, existen otras contraindicaciones que debemos de tener en cuenta  antes de aplicar el flossing. Recuerda que los principal a la hora de aplicar el flossing es la seguridad del paciente. 

En el caso de que algunas de las contraindicaciones siguientes esté presente, no se debe aplicar nunca flossing. 

¿Cuáles son las contraindicaciones del flossing?

Heridas o Lesiones Cutáneas

La aplicación del flossing podría aumentar el riesgo de infección si existe alguna herida sobre la piel, así como incrementar el daño titular por la compresión del vendaje.

Patología del Sistema Vascular

Aunque el flossing no tiene como objetivo la restricción del flujo sanguíneo, la compresión del vendaje puede alterar la funcionalidad de este sistema.

Alteraciones graves de la sensibilidad

La presencia de déficits en la sensibilidad (ej. disestesia al tacto) pueden limitar la aplicación del flossing sobre el paciente, recomendando que no se utilice.

Contraindicaciones y factores de riesgo, ¿son lo mismo?

En muchas ocasiones utilizamos como sinónimos los términos de contraindicación y factor de riesgo. No obstante, no siempre significan los mismo. 

Habrá ciertos factores de riesgo que no impidan la aplicación del flossing. Estos son los factores de riesgo relativos. Concretamente, el factor de riesgo relativo más importante para nosotros a la hora de aplicar el flossing es la inflamación local. 

Un proceso inflamatorio puede deberse a una herida o lesión tisular, por lo que no puede obviarse la posibilidad de que se haya producido algún daño en el árbol vascular. Sin embargo, el flossing ha demostrado ser eficaz reduciendo el hinchazón o edema en personas que han sido intervenidas quirúrgicamente por una lesión en la extremidad inferior (Kage V et al, 2018). Las hipótesis al respecto parecen apuntar al efecto compresivo y adaptable del vendaje elástico con flossing, junto al ejercicio físico. 

Para poder aplicar flossing con seguridad debemos de tener muy claro que ninguno de los factores de riesgo relativos superan los beneficios de la aplicación del flossing. En el caso de las contraindicaciones o factores de riesgo absolutos, el riesgo es mayor que el beneficio, por lo que no aplicaremos flossing. 

¿Qué otros factores debo tener en cuenta al aplicar flossing?

A día de hoy, no existe ninguna guía clínica que especifique cuáles son los factores de riesgo absolutos (contraindicaciones) o relativos en relación al flossing. Tampoco hay protocolos clínicos definidos que puedan usarse siempre como referencia. 

Toda la información que se está revisando en esta entrada es fruto de los años de  experiencia clínica utilizando el flossing, así como de las deducciones lógicas de los mecanismos de acción de esta herramienta. Recuerda que si quieres formarte sobre flossing puedes hacerlo con mi curso online

Para que pueda servirte como ayuda a la hora de aplicar el flossing, una vez te hayas formado en la herramienta,  ten en cuenta las siguientes situaciones antes de su uso: 

  • Lesiones agudas y/o procesos Inflamatorios
  • Fobia o aversión a las prendas compresivas
  • Experiencias pasadas desagradables con el flossing
  • Creencias o expectativas negativas frente al flossing
  • Fragilidad dérmica o de la piel

Todas estas condiciones pueden limitar la eficacia del flossing en la disminución de dolor y mejora de la movilidad. 

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